ESTRELLA SOMBRIA-COLOMBIA

jueves, 31 de mayo de 2018

¡DORMIR Y SOÑAR!

  


¡DORMIR Y SOÑAR!

En esta noche oscura
Quiero dormir y soñar
Que me acuno entre las nubes…
¡Sentirme volar!
Y que un manto de estrellas
Me vienen abrigar

Que el viento lleve esa nube
Al país de nunca jamás
Donde no haya odios ni penas
Solo amor, amor…

Y nada más


 

11 DE NOVIEMBRE 2017

  


¡11 DE NOVIEMBRE 2017!

Se callaron los silencios
Aquella tarde gris
Lloró el cielo la partida
De la Bella Nadina Beatriz

“Ay nena que sería de mi sin ti”
Era lo que siempre…
¡Me solía decir!
Y el día que más me necesitó
Yo no estuve ahí…

“Él está tramando algo”
Me alcanzó ella a escribir
¡Enciérrate! Le dije
Disponiéndome a partir
No leyó mi texto…
¡Había dejado de existir!

Nos traicionó la distancia
Ni yo para ella, ni ella para mí
Cinco balazos cegaron su vida
Y yo no estuve ahí
Para defenderla  con mi vida
Como un día le prometí

Se callaron los silencios
Aquella tarde gris
Asesinaron a Nadina
¡Y yo no estuve ahí!



 

lLAS HORMIGAS LOCAS! Publicada en el Grupo "GUARIDA PEQUES""

  


¡LAS HORMIGAS LOCAS!

Desde muy pequeña escuchaba de mi abuela, de mi madre y de todos en la casa, el término “Hormigas locas”, me parecía chistoso pero no sabía de qué se trataba, sabía lo que era una hormiga, pero no que las había locas,  hasta que un día un primo fue a endulzar un café  y exclamó:

-¡Esto está lleno de hormigas!
Mi madre toma el tarro en sus manos y le dice:
-¡Tonto son hormigas locas, no hacen nada!

Yo al escuchar a mi madre decir ¡Hormigas locas! Salí corriendo a mirar, pues las quería conocer, curiosidad infantil al fin.

Me acerco y encuentro a mi madre luchando desesperada con la infinidad de hormigas menuditas que se le subían por el brazo, decepcionada me dije ¡Ah ya las conocía!

¡Si!  Ya las conocía pero no sabía que las llamaran por ese nombre, las había visto, en trozos de dulces que quedan por ahí al descuido y en varias oportunidades observe como las retiraban con agua.
Ese día, después de limpiar el tarro; mi madre decidió colocarlo dentro de un plato hondo y lo lleno con agua, al ver mi carita interrogante, me explicó:
-¡Hija de esa forma las hormigas no llegan al azúcar, ya que al intentarlo mueren ahogadas!
Me pareció grotesco ¡Pobres hormigas iban a morir ahogadas! Y le pregunte:
-¿No hay otra forma?
-¡Si! ¡Quemándolas!
-¿Qué y  no es más fácil tapar el tarro para que no entren? grité con rabia dando rienda suelta al llanto pero a moco tendido.

Mi abuela al escuchar el escándalo se acercó y  consolándome me dijo:
-¡Tranquila mi reina yo tengo la fórmula para salir de las hormigas sin hacerles daño, si lo tapamos de igual forma llegan y se colocan alrededor de la boca del tarro, porque ahí queda dulce!

Sentí un alivio al escuchar esas palabras de mi abuela.

La seguí y observé que tomó otro tarro lo lleno primero de azúcar y luego con un poco de sal,  lo mezcló y lo dejó sin tapar en el mismo lugar del otro...

Pasaron varios días y observé que poco a poco las hormigas se habían ido retirando y en el tarro solo quedaba sal, le manifesté esta inquietud a mi abuela y me dijo:
Que este episodio de las hormigas locas sea una enseñanza para tu vida…

“El azúcar y la sal las mezclé, pero observa como las hormigas lentamente fueron seleccionando los granos de azúcar y rechazaron la sal, es un principio que debemos aplicar en nuestras vidas, aceptar a las personas positivas, llenas de luz que nos llenen la vida de dulzura  y rechazar aquellas negativas, que con la sal de la envidia, nublan y amargan  nuestra existencia”

Ha pasado mucho tiempo de esto, mi abuela y mi madre ya no están, yo soy madre y abuela y les he inculcado a mis hijos y nietos estos principios…
¡Siempre  recuerdo a mis viejas, eran muy sabias!

En cuanto a las hormigas…

¡No volvieron!




 

¡EL LIBRO OLVIDADO! (Inspirado en el texto "El Perdido" de mi autoría)

  


¡EL LIBRO OLVIDADO!


Revisando los cajones
En aquel cuarto cerrado
Mis manos tropezaron
Con un cofre bien sellado

Rompiendo cerraduras
Me puse a revisar
Grande fue mi sorpresa
Con lo que me vine a encontrar

En el fondo de aquel cofre
Reposaba un libro...
¡Un libro destrozado!
Que con el pasar del tiempo
Creí habían botado

¡Libro  destrozado!
Sus pocas páginas  guardaron
La dolorosa historia
De un suceso del pasado

Hoy al encontrarte
Mi recuerdo despertó
Sin escuchar razones
Mi madre me azotó

¡Libro de mi infancia!
Destrozado te guardaron
Los latigazos que por ti me dieron
En el alma quedaron  grabados

Vuelve a tu lugar libro destrozado
Para mí nunca serás
¡Libro olvidado!
Por Travesuras de otros...
Fue a mí a quien castigaron




 

¡LAGRIMAS DE OTOÑO!

  


¡LAGRIMAS DE OTOÑO!


Caen mis lágrimas cual hojas en otoño
Y se funden en las aguas del río
Como cristales derretidos
Por el fuego de una pasión

Dulce entrega  aquel otoño en olvido
Cuerpos enlazados…
Embriagados de amor  puro  y  divino
Tiempo pasado de flores y quimeras
Hoy del amor disfrutado solo quedan querellas

Otoño desolado no me hagas recordar
Tengo el alma desgarrada de tanto suspirar

Lágrimas de otoño  
Que ruedan por mis mejillas
Y lentamente fundiéndose en al río van
Llévense el misterio de mi llanto
  Que para que more por siempre

En las espumas del mar


 

¡LA ENAMORADA DEL POETA!

  


¡LA ENAMORADA DEL POETA!


El silencio grita con inmenso dolor
Vuelan las aves llenas de temor

Se oscurece el cielo
Tiemblan las montañas

Lloran las nubes
Se ensombrece la sabana

Los animales del bosque preguntan sorprendidos
Cuál es el motivo para tanto revuelo

La paloma torcaza responde entristecida
Mirando hacia el cielo…

Es la poetisa enamorada
Del poeta extranjero

Que con llanto compulsivo
 Vierte sus tristes lágrimas…

¡A orillas del riachuelo!




 

¡ELEGÍA A MI MADRE!

  


¡ELEGIA A MI MADRE!


¡Calla silencio calla!
Que el alma tengo de luto…

Está de luto mi alma
Murieron mis ilusiones
Se escapó mi alegría
¡Estoy llena de dolores!

Soy la sombra lastimera
De un pasado feliz
Pienso, a ratos canto
Siempre lloro…
¡No quiero ni reír!

Estoy aquí de hinojos
¡Madre mía cuánto te extraño!
¡Madre mía cuanto te quiero!
Diariamente escucho tu risa
Desde los jardines del cielo